Es un corte magro, que se extrae del centro del lomo, muy tierno y con sabor sutil. Debido a su terneza, es necesario realizar una cocción delicada. Se sugiere ofrecerlo a la plancha o a la parrilla y, si es un corte grueso, servirlo a término medio. Va perfecto con un vino tinto californiano y con acompañamiento de vegetales asados.