La parrilla con calor directo es el método de parrilla más básico y común. Consiste en poner, sobre hierros calientes, el alimento, ya que al tener contacto directo con la radiación de las brasas genera cocciones relativamente rápidas; y se puede hacer sobre carbón, gas, madera o cualquier otra fuente de calor. La reacción maillard es más intensa dando como resultado las características líneas o marcas en el alimento.